Los transgénicos y la ley de semillas

Las semillas son tan importantes como la tierra.  Quien las controle podrá dominar el sistema agroalimentario de la nación e incidir en las cadenas de valor asociadas a la producción de los diferentes rubros agrícolas.

Objetos de conservación


Para saber qué son objetos de conservación, debemos conocer primero los conceptos de escala de biodiversidad y escala geográfica. El primero, se refiere a los diferentes niveles de organización de la diversidad biológica (genes, especies, comunidades, ecosistemas y paisajes).  El segundo, nos remite al espacio terrestre o marino, en donde podemos encontrar esa biodiversidad (metros cuadrados, hectáreas, tramo de un río o toda una cuenca) (1) 

La culpa no es de los plásticos

A finales de la primera década de este siglo, se llevó a cabo una campaña contra el uso de las bolsas o fundas de plástico ligeras de un solo uso debido a que permanecen en el medio ambiente durante cientos de años antes de que se descompongan, causando gran peligro sobre todo para la fauna marina y para las aves (1).

¿Semillas privadas? ¡No gracias!

La agricultura familiar es una forma de organizar la producción agrícola, la ganadería, la silvicultura, la pesca, la acuicultura y el pastoreo, de forma que sea administrada y operada por una familia.  La actividad depende del trabajo tanto de mujeres como de hombres. La familia y la granja están vinculadas, coevolucionan y combinan funciones económicas, ambientales, sociales y culturales. (1)

Ley Nacional de Semillas… ¡así no!


Las semillas con toda su diversidad genética, constituyen el corazón de la seguridad y la soberanía alimentaria al ser la base sobre la que descansa toda la producción de alimentos para nutrir a la población.

El proyecto de Ley Nacional de Semillas (1) es un instrumento de regulación para controlar lo que se produce y cómo se produce lo que nos comemos.  Este hecho incide directamente sobre nuestra economía doméstica, nuestra salud, nuestro equilibrio ambiental y sobre la competitividad del país en términos agrícolas y toda su cadena de valor asociada.  Por esta razón debemos preocuparnos todos y todas como actores sociales.